El Santo Vía Crucis​

Es un momento idóneo para la clave de nuestra reconciliación con Él: el arrepentimiento y anhelo de recibirle en Gracia. Aprovechemos cada escena, para vivirlo en profundo recogimiento de Amor agradecido a Dios y a nuestra Madre.

Con la práctica semanal del Santo Viacrucis, buscamos acercarnos al inimaginable sacrificio que quiso padecer nuestro Salvador Jesucristo, Dios y Hombre, bajo la mirada de dolor desgarrador de su Madre la Santísima Virgen. Es un camino hasta Su sacrificio para ganarnos nuestra posibilidad de salvación, gloria y plenitud eterna como hijos de Dios.