La Santa Eucaristía

Dicha plenitud de experiencia la dará Dios en función del anhelo que cada corazón tenga de Él y que solo Él conoce.

La Gracia bien recibida nos capacita para amar y servir, más y mejor. Y a su vez para reforzar nuestra fe y esperanza en Él. La Liturgia Eucarística se acompaña con la Liturgia de la Palabra, donde el Señor nos habla directamente, completando así la “Misa” o sea “envío” que nos hace a contribuir con Su plan de salvación de almas, debidamente preparados, con Su Palabra, y con Su Gracia