El ser humano tiene un cuerpo animado por un espíritu. Pero no se pueden manejar por separado uno u otro, por eso aquí a la vez que acompañamos con formación espiritual, acompañamos también con formación humanística. Las Facultades Inferiores (instintos y pasiones), las Facultades Subordinadas (emociones y sentimientos) y las Facultades Superiores (Razón y Voluntad) han de estar dirigidas hacia el discernimiento de toda decisión en la Voluntad de Dios y así lograr una vida de verdadera coherencia, felicidad e intimidad con Él.

En nuestra vida como creyentes, practicantes en la actualidad, se nos cruzan en nuestro entorno incluso eclesial muchas creencias algunas bien intencionadas, que pretenden aliviar nuestros miedos, incertidumbres, anhelos de certezas y seguridades. Unas son enseñanzas de técnicas, otras son ritos, otras prácticas religiosas, etc. Pero todas encaminadas a satisfacer nuestros intereses, antes que los intereses de Dios.

Aquí te acompañaremos a recorrer incluso desde la apologética, todas y cada una de estas ideas erróneas que nos alejan de la experiencia del Amor de Dios, llevándonos a ser verdaderamente libres en nuestro anhelo de felicidad verdadera amando a Dios por encima de todo.